Una importante y bella zona turística entre Cala Figuera y Cala Llombards. En los años 20 acogía algunas casas y barracas de pescadores, a partir de los años 60 comenzó el desarrollo turístico. Aparte de la playa destacan las ruinas de una torre de vigilancia del siglo XVI y "Es Pontàs", una enorme roca en el mar que forma un curioso portal natural.


